sábado, 4 de julio de 2009

Ethiopía o cubiertos secuestrados

Ayer fui con algunos amigos a un restaurant Ethíope. Cuando me llamaron para invitarme lancé un chiste. Ignorante como siempre, con la intension de agradar dije: pero que coño comes en un restaurante Ethíope? No que allá no hay nada que comer? Acepté porque eramos 4 pero terminamos siendo 8, mas los que vinieron al final para beber, como siempre.

Sin comentarios...


Llegamos al restaurant, bien modesto, con bonitas mesas, nos habian acomodado una grande. Sobre la larga mesa, dos enormes bandejas con tapa al estilo tagina pero tejida, suficientes copas y sorpresa, nada de platos ni cubiertos.


El patron del restaurante es un negro de facciones finas, pelón y cabezón, y lo siento pero no puedo dejar de pensar en los niñitos medio desnudos, ojones, con el mosquero en la boca y aquel Solazo, me dió calor. No!, está haciendo un calor !


De aperitivo, la cerveza típica del país para todos, (una gente que jamas está de acuerdo con nada, los metes en un ambiente exótico y Zas! de repente todos deciden hacer lo mismo)... a lo mejor es el calor. Esta noche he decidido que no voy a mezclar porque sé como empiezo pero jamás como termino, asi que nada de tomar cerveza... ataco el vino tinto discretamente desde mi esquinita, lo que no es mejor.


Al cabo de un rato, los platos llegan, quise decir el platón llega. Ya estabamos haciendo bromas a propósito de comer con las manos, sobre todo porque todo el mundo sabe que soy un Psyco-rigido. Que llega el plato único porque claro, pedimos un plato de degustación, pero estoy seguro que hubiese sido igual si cada quien pedía algo diferente. Llega el plato, como si es el del perro, con un cerro de cosas arriba. Una bandeja que se tiene con las dos manos de lo pesada que viene. Hay caraotas, puré de algun otro grano, varias salsas, zanahorias, calabacín, pedazos de carne en ragú con mucho cartilago, muslos de pollo, es muy bonito, tiene muchos colores y huele muy bien.

El procedimiento es el siguiente, como es un cerro de comida y todo esta mezclado y bañado en salsas, hay que se acompañarlo con unas panquecas blanditas, esponjosas y sin sabor (como un cazabe remojado) y arrastar la comida por el plato hasta que logras atraparla como cuando quieres cojer el jugito de la ensalada con el pan al terminar de comer.


Atacamos y todo el mundo comienza a meterle la mano al plato... Pues si, en Ethiopía cuando tenemos comida, la compartimos ! Bienvenido al mundo donde todos meten la mano en tu plato y todos se alimentan a punta de bocaditos. Que bonito es compartir... Y nosotros como estamos en Francia, mejor dicho, en Paris, “la cuna de la cultura culinaria” debemos hacer como hacen los otros para sentirnos exóticos. Veo las ocho manos y pienso que hemos podido ser 14... me arrepiento de haber traido este pantalón con tantos bolsillos... que ademas me da calor... de haber sabido me venia por lo menos con mi cucharilla !


Ellos que se burlen de mi, pero yo no vi a nadie lavarse las manos ni antes ni después de comer. Yo estaba al final de la mesa y no iba a molestar, asi que tampoco lo hice. A lo mejor lo de los gérmenes es un ardid publicitario para hacernos creer que necesitamos jabón...


Al cabo de un rato (aunque delicioso, el plato todavía por la mitad a 8) el patrón se acerca, nos interrumpe y entre mitos y leyendas nos cuenta la historia del plato, la su país, sus personajes... Genial ! Los Franceses lo disfrutan menos... El momento cumbre de la noche es cuando comienza a hablar de La Reina de Saba. Pero si soy yo... ese no es el thé que tomo siempre “Reina de Saba” de chez Mariage Frères?


Ellos comieron hasta la saciedad, yo probé algo nuevo pero que me recordó momentos anteriores y bebí hasta que me dió acidez. Lastima que sólo pusieron 1 servilleta. La cuenta una ganga, pero claro si no tienen que cobrarnos por el uso de cubiertos ni platos. Por cierto, el plato era una de esas poncheras de peltre blanco con la típica florecita roja en el fondo y los bordes azules que me persiguen desde mi infancia. Y pienso que si es el plato del perro.


Llegué a la casa a las 3 de la mañana y me hice unos huevos revueltos con salchicha y pan. Comi como un degenerado pero con cubiertos !

1 comentario:

el que sabe, sabe; y el que no, tiene un blog dijo...

¿Pidieron natillas de chocolate de postre?

Vivan lo suficiente para encontrar al bueno. Protéjanse!!

Sean lo que quieran, pero protéjanse!

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