domingo, 25 de febrero de 2007

El buen servicio francés

Hace tres años fuí al restaurante París del Hotel Lutetia, no es el mejor ya que sólo tiene una estrella Michelin, pero como el que no sabe es como el que no ve, para mi ha sido la mejor cena en restaurante que he hecho en mi corta vida y me recuerdo como si acabara de regresar de cenar.

Quisiera compartir esta experiencia, este fue el menú :


- Grenouilles et escargots poêlés à l’oignon nouveau, jus de pistou
- Fie gras de canard en cannelloni à la trouffe noire du Périgord
- Langoustines bretonnes au riz noir parfumé d’épines vinettes
- Perdreau de chasse rôti au beurre demi-sel mijoté de légumes d’autommne aux girolles
- Ananas Victoria, granité exotique au rhum blanc
- Création architecturale chocolatée

Y en español va mas o menos así :

- Ancas de rana y caracoles a la cebollita y al pesto
- Canelones rellenos de Fois gras de pato y trufas del Perigord
- Langostinos bretonnes y arroz negro perfumado con espinas vinettes
- Perdices de caza rostisadas en mantequilla semi salada y cocidas a fuego lento con verduras de otoño y champiñones “giroles
- Piña Victoria acompañada de un granizado exótico al ron blanco
- Creación arquitectónica de chocolate

Hubo varios momentos en los que me sentí más que impresionado, por no decir que me quedé boca abierta durante toda la cena.
Sin duda alguna, los sabores y aromas están al tope, pero lo que mas llamó la atención es la armonía de los detalles, entre la decoración, el ambiente, la atención, el personal y el arte de la mesa y la etiqueta. No te das cuenta de la importancia del servicio hasta el momento en que lo vives.

Más que una secuencia de platos, toda la cena pareció uno de esos CD mezclados tipo (Hotel Costas, Alcazar o Byblos) en los que los temas se fusionan sin que percibas realmente cuando termina uno y donde comienza el otro.

Llegas al restaurante atravesando un pasillo recto y abovedado decorado con vitrinas donde hay hermosas piezas de cristalería Bacará. Al cruzar la puerta, un hombre elegante te recibe con familiaridad, unos guantes negros toman tu abrigo y los de los que te acompañan y al mismo tiempo eres conducido hasta tu mesa por unos pasos decididos.

Todo parece estar esperándote, los cubiertos, las servilletas, las copas, platos... Aunque la luz no es directa todo brilla. Al hacer el gesto de querer sentarte unos guantes blancos retiran las sillas como por arte de magia y en seguida comienza la pieza. El menú ha sido elegido para nosotros, esta noche somos tres los invitados del chef.

Al momento de llegar los primeros platos, nuestra mesa es rodeada por cuatro mesoneros que aparecen como bailarines de ballet, los platillos están protegidos dentro de bandejas con campanas de plata. Tres de ellos colocan los platos sobre la mesa y se retiran, al mismo tiempo el cuarto se ocupa de las copas y luego todos esperan discretamente a que llegue un quinto que nos dirá los nombres de lo que vamos a degustar como entrada, en ese mismo instante unos guantes blancos levantan las camapanas y de esta manera hueles, escuchas y ves por primera vez tu platillo. Todos los sentidos están ocupados y te preparas para degustarlo.

En el trascurso de la cena las copas (también de cristal de Bacará) nunca parecieron vaciarse (no sé de donde salen estos chicos pero cada vez que piensas que quieres algo nuevo ahí están), sin embargo a lo largo de la cena cambias a varios vinos blancos y tintos. Terminando con champagne al momento del postre.

Cuando caí en cuenta de lo que tenía en el plato, quise gritar. –guacala!!! Nunca antes había comido ancas de rana, pero que mejor lugar para hacerlo? No puse resistencia e hice como los otros, las devoré. Creo que en esa salsa, hubiese podido comerme hasta unas pepas de zamuro.

Al finalizar la entrada (los chicos que leen el pensamiento) te traen un platico hondo con aguita tibia y una rodaja de limón que flota elegantemente para lavarte la punta de los dedos.

Los canelonis, simplemente deliciosos, el perfume de la trufa nos embriagaba. Los langostinos gordos y carnosos. Con cada trago de vino el sabor del mar volvía al paladar. Ahora entiendo porque dicen en los cuentos “...y fueron felices comiendo perdices”

En una secuencia rítmica de platos y vino llegamos lentamente a la fruta que nos anunciaba el final. La piña Victoria es una variedad deliciosa que se produce en la isla de La Reunión, su sabor concentrado. Y para esta ocación había sido caramelizada. El granizado es sólo para quitar el sabor de grasa (cual?) de la boca y preparar el paladar para que venga el postre.

Al momento del postre, justo cuando ya crees que no puedes mas, llega la creación arquitectónica... que no es mas que un collage de figuras geométricas (en tres dimensiones de verdad verdad) cada una de chocolates de diferente porcentaje de cacao.

Luego de la cena nos fuimos al bar del hotel para tomar un coctel y así, al ritmo de un latin-jazz, poder bajar de las alturas donde nos habían montado los cocineros. Lo más irónico de la experiencia es que después de semejante evento tuve regresar a mi casa en el último metro de la noche, con todos los locos, borrachos y homeless de París. Pero no importa a barriga llena corazón contento y sobre todo bien contento porque no tuve que pagar.

11 comentarios:

Blog de LuisMA dijo...

Yo conozco ese restaurant y tengo una anécdota de allí. Iba por el Bd. Raspail con un colega hablando mal de los franceses que no me dejaban ser creativo en las matemáticas. Mi colega me sugirió que entrásemos allí, que estaba seguro que no iba a ser muy caro. La pasamos muy bien haciendo matemáticas acompañados de las notas de un piano, en un lugar al que muchos franceses le tienen repulsión por haber sido uno de los cuarteles generales alemanes durante la ocupación de Paris en la segunda guerra mundial.

Ophir Alviárez dijo...

A cualquiera se le hace agua la boca tras leerte, sobre todo con esas descripciones que en definitiva tientan.

Saluditos,

OA

Biotica dijo...

QUE ENVIDIA TAN COCHINA TENGOOOOOOOOOOOOOO!

Me dio envidia verde la primera vez y me volvio a dar envidia ahora la segunda y la tercera y la cuarte y me seguira dando....Vengo directo de comer en McDonald... ahora me entiendes?????

TQ :-)

El pez dijo...

Para haber sido hace tres años menuda memoria, sobre todo para recordar el nombre de los platos.

Me lo apunto para mi proxima visita a Paris.

AquaJcho dijo...

Un menú super interesante!!!, supongo que al aumentar las estrellas Michelín aumentará el precio!!! ja,ja,ja. Yo estoy convencido que el éxito de cualquier comida depende de no solo de la calidad del chef y de la comida, sino del momento!. Hace años, trabajando a la orilla del mar estábamos reventados de cansancio, pero no podíamos ni dormir y hacía un frío que te llegaba hasta los huesos. Alguien hizo unas lentejas y a las 3 am nos zampamos como tres platos, la gloria!.

Saludos y buen provecho!

Dammy dijo...

A mediados de Abril voy a ir con mi chica a París, así que este blog me va a venir muy bien, jejeje.

Un blogsaludo.

Ozornax dijo...

Amigo Saucisse:

He estado fuera del aire, primero por el viaje a Guayana y después por una especie de "gripe": Al leer el menú me acordé de mi hermana mayor que estudió en La Sorbona en los años 70. En una de esas vacaciones se apareció aquí con una lata de "Ancas de Rana", yo le dije que nuestra abuelita se las podía comer "más tarde". Sobre la pregunta que dejaste en "De cómo terminé..." te diré que los urbanistas se preocupan por su ubicación en la cultura "etílica", por eso se les dice "curda-nistas" sin importar la orientación sexual. Sobre el otro comentario en "Oligarca..." te diré que a los buhoneros de Chacaito nos sacó la poli de Bernal ¿Será que ya no somos importantes políticamente?
Saludos...el Urbanista de Pesadillas.

Willy, el tímido dijo...

Saucisse
De nuevo, haces una descripción magistral. Estuve allí, contigo, en tu relato, en ese sitio, me senté, vi a los chicos telépatas... jajajaja. ¡Qué rico!

Arroz negro perfumado con espinacas
suena riquísimo
Perdices rostizadas en mantequilla semi salada cocidas a fuego lento con verduras de otoño y champiñones
Yam yam yam

Está como pa chuparse los dedos (Disculpen los que saben de etiqueta)

Piña con ron blanco

... y el postre de chocolate..


Todo de verdad sonó riquísimo, gracias por esa deliciosa, sabrosa y detallada descripción.

Voy a copiar el menú y me voy a buscar a alguien que sepa de comida francesa. Estoy seguro que no quedará igual, pero algo bueno saldrá.

Tenía una pregunta
¿qué es una trufa? porque he escuchado varias veces la palabra, pero no sé qué son.

Muy acertada la imagen de la cena como un CD mezclado, brillante.

Pregunta
¿Si mezclas diferentes tipos de vino en una cena, no te embriagas más rápido? me refiero, si es igual a cuando bebes ron y luego whisky y después cerveza o vodka. ¿Si mezclas vinos tinto y blanco y luego champagne no te embriagas rápido?

Me causó mucha risa lo de las ancas de rana... ¿guácala? no pudo salir más venezolano, creo que esa es una palabra nuestra...

y "vivieron felices comiendo perdices" jajajaja esos cuentos no me los leían a mí. Tienes que leerte los de Ekaré o Kuaimare o los del Banco del Libro, ahí los protagonistas terminan comiendo casabe, o pabellón, o queso telita... jajajajajaja

Me imagino que ya te lo habían dicho, pero eres muy bueno, pero muy bueno, con las descripciones. Deberías escribir crónicas, ¿sabes? vivir de eso, porque lo haces muy bien.

Olvida el urbanismo y la arquitectura, tu vocación debería ser escritor, tienes una montaña de talento para ello.

Deliciosa crónica
Un abrazo gorila desde Caracas

Saucisse dijo...

La trufa es un champiñon raro y por raro, muy apreciado. €€€

Claro que mezclar bebidas embriaga mas rápido. pero a quien le importa? lo importante es beber... Bueno, hay una regla : uno no debería beber blanco despues de beber tinto... la champaña es diferente y la puedes beber cuando te de la gana... Lo mejor sería beber sólo champaña, pero quien puede?

je, je, je!

Biotica dijo...

Hola

Estoy totalmente de acuerdo con Willy en tímido... debes escribir porque tienes un don especial para ello, tu blog es muy freco y las descripciones que haces te trasladan al momento y a la zona, aunque nunca hayas estado alli, es decir, promueves la imaginación del lector....

Besitos :-)

Saucisse dijo...

Por cierto, este viernes clasificaron este edificio (primer edificio art-déco hecho en 1910) como otro monumento histórico que engorda la lista del patrimonio arquitectónico de la ciudad!!!

Vivan lo suficiente para encontrar al bueno. Protéjanse!!

Sean lo que quieran, pero protéjanse!

Saucisse también está aqui :